En las vidas de una familia cristiana actual irrumpe, de pronto, la historia de unas mártires de la persecución religiosa durante la Guerra Civil Española. Son María Teresa Ferragud y sus cuatro hijas monjas de clausura, que dieron su vida por Cristo en Algemesí, en el otoño de 1936.
“El cielo es para siempre” es un relato conmovedor, pero es, sobre todo, una invitación a descubrir cómo la semilla de unas mujeres que entregaron su sangre hace 90 años, se hace fecunda hoy en las vidas de unos jóvenes. A sus historias se unen los testimonios de quienes pueden ayudarnos a interpretar lo que los mártires pueden aportar a la fe de los cristianos de hoy.